Apostamos por la creatividad, creemos en la segunda oportunidad como lema. Por eso vemos en el reciclaje un mundo de posibilidades inabarcable. Nuestra apuesta consiste en sugerir una nueva mirada sobre las cosas que nos rodean, sobre aquellas incluso que han sido dadas por desahuciadas, para crear belleza con toda esa amalgama.

A nuestra manera de hacer las cosas le hemos puesto el nombre de «Alfacto». Una factoría artesanal a través de la que damos rienda suelta a la creatividad que ponemos en nuestros robots de reciclaje. A medida que acabamos con la producción de cada uno de ellos les adjudicamos un nombre seriado: alfa 001, alfa 002, alfa 003… y así sucesivamente.

Los concebimos, pensamos y ensamblamos con materiales que buscamos, encontramos y que reciclamos, para dotarlos de una funcionalidad adecuada a la idiosincrasia, carácter y personalidad de cada uno nuestros robots.   Muchos de ellos hablan con su voz sintetizada, reproduciendo locuciones o sonidos pregrabados, tienen iluminación a través de diodos led; y algunos también incorporan movilidad en alguna de las piezas de su morfología. Además de la satisfacción de su contemplación, hacen compañía, alegran los espacios que habitan y nos distinguen también a nosotros como poseedores de unidades artísticas únicas.